Estaba jugando a la ruleta rusa. Una pistola llena de tulipanes, o rosas (la flor que mejor te caiga). Mientras me divertía, mi moral se partía en dos; en tres, en cuatro, en cinco, en seis. Y seguía tirando las riendas, y el caballo se quedaba quieto. Si se movía lo hacía sólo para echar una patada y tirarme de nuevo al vacío y dejarme colgado de una mano. Yo quería más.
Pero era una ruleta rusa sin diversión, sólo emoción. ¿Emoción? Sí, emoción sin sentido. Una mueca de lo que podía ser mi felicidad, porque no era nada más que una mentira. Una mentira linda y divertida, peligrosa. Una rosa, otra rosa, y vamos andando.
Una ruleta rusa en la que yo sólo podía perder. Ahora no tengo caballo, ni arma, ni rosas, ni un barranco para mirar y darme cuenta lo cerca que estuve del abismo. Soy un idiota con sentimientos, que tiene miedo de no tener miedo.
Sigamos jugando, que voy a salir perdiendo.
miércoles, 11 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
Venganza.
Un beso que no, un beso que sí. Muchas caricias dirigidas sólo unilateralmente y mi cuerpo tieso, dejando ganar al otro. La mentalidad fantasma de mi bonanza. Una noche sin sexo, y una mañana con desayuno. Historia repetida. (La quiero repetir).
"Dejame entrar en tu profundidad y me hago cargo de las circunstancias." Y yo sigo siendo un títere. Juego ese papel, me gusta sentir las sogas tirando de mis muñecas.
De nuevo, papel y tijeras. Una roca que no sale y termino ganando. Mañana me despierto y está todo bien. Caricias que se comparten, besos que son de nadie y nadie quiere hacerse cargo. Historia repetida con menos emoción, y con más vigor. La lucha de masculinidades empieza, y terminamos empatados.
"Vos cuidate, y asumí lo peor." Mañana por la mañana me voy a levantar y voy a ser un muñeco de torta, de nuevo. Voy a estar parado en la rotonda viendo pasar uno y otro, uno con el otro. Una sonrirsa gigante dibujada en mi rostro, escondida detrás de la banalidad de la tristeza. Mañana cambio, hoy me divierto.
Ayer me vengué y tengo nuevas anécdotas para contar. Jugué el papel de la otra y terminé enredado en sábanas con el otro. Mañana me levanto y prometo mejorar. Este juego se terminó, y las muñecas están libres y los talones igual.
"Dejame entrar en tu profundidad y me hago cargo de las circunstancias." Y yo sigo siendo un títere. Juego ese papel, me gusta sentir las sogas tirando de mis muñecas.
De nuevo, papel y tijeras. Una roca que no sale y termino ganando. Mañana me despierto y está todo bien. Caricias que se comparten, besos que son de nadie y nadie quiere hacerse cargo. Historia repetida con menos emoción, y con más vigor. La lucha de masculinidades empieza, y terminamos empatados.
"Vos cuidate, y asumí lo peor." Mañana por la mañana me voy a levantar y voy a ser un muñeco de torta, de nuevo. Voy a estar parado en la rotonda viendo pasar uno y otro, uno con el otro. Una sonrirsa gigante dibujada en mi rostro, escondida detrás de la banalidad de la tristeza. Mañana cambio, hoy me divierto.
Ayer me vengué y tengo nuevas anécdotas para contar. Jugué el papel de la otra y terminé enredado en sábanas con el otro. Mañana me levanto y prometo mejorar. Este juego se terminó, y las muñecas están libres y los talones igual.
"Interesting sense of style,
ten million dollar smile
Think I can handle that
animal in the sack."
martes, 19 de junio de 2012
Histeria
El
cuerpo no es un templo, no es nada. Espacio físico de limitaciones, y escenario
de romances, dichos, libertades, pérdidas, adicciones, y escándalos. El cuerpo
es lo físico y lo espiritual, porque lo segundo no existe; ni acá ni en ningún
sitio. Mi mente demuestra y me manda, me encierra en mis propios
acontecimientos y crea sus propias reglas.
Mis
intentos de cambio no son más que adiciones a la mentira de la similitud que
quiero tener con los demás. “Soy único, y soy irrepetible”. Es todo una mentira;
un testamento sin muerto. Mis reglas indisciplinadas no tienen límites conmigo,
con los demás sí. Mi propia salud es un cuarto de la de los demás, y mi propia
mente ocupa todos esos espacios que hay entre un idiota y otro. Yo, idiota.
Sin
vino y sin canciones no existo ni funciono. Y a la mañana siguiente me
desentiendo de mis virtudes, porque si las hago aparecer entonces también tiene
que relucir mi mentira; es decadente. Mis imágenes propias varían de una semana
a la siguiente, y no son nada importante.
La
ridiculez de mi existencia limitada, con libertades inventadas.
No
entiendo mis porqués, ni deseo descifrar las mentiras de los demás. Son todas
palabras sin sentido. Mis palabras no tienen sentido. No sé qué hago
escribiendo, si necesito descorchar otra botella de vino y sentirme yo mismo de
nuevo. Ahora mismo voy corriendo, y mañana toco la pared y pienso que soy un
niño y canto frente al espejo mientras bailo y sueño.
El
mañana no tiene incertidumbre, tiene sabor a incertidumbre; son dos cosas muy
distintas.
miércoles, 13 de junio de 2012
Like I'm made of glass
It's probably what's best for you
I only want the best for you
and if I'm not the best
then you're stuck
I tried to sever ties
and I ended up with wounds to bind
like you're pouring salt in my cuts
And I just ran out of band aids
I don't even know where to start
Cause you can bandage the damage
You never really can fix a heart
You can take everything I have
You can break everything I am
Like I'm made of glass
Like I'm made of paper
Go on and try to tear me down
I will be rising from the ground
Like a skyscraper
domingo, 10 de junio de 2012
Hungover.
Now the party's over
And everybody's gone
I'm left do with myself and I wonder what went wrong
And now my heart is broken
Like the bottles on the floor
Does it really matter?
Or am I just hung over? (you)
Ah ah ah, ah ah ah
Or am I just hungover?
And everybody's gone
I'm left do with myself and I wonder what went wrong
And now my heart is broken
Like the bottles on the floor
Does it really matter?
Or am I just hung over? (you)
Ah ah ah, ah ah ah
Or am I just hungover?
Everything smells like you.
¿Qué hago con esta dicotomía fantástica y perversa? ¿Qué hago con mis ganas de decidir y entender mis decisiones? ¿Por qué me es tan difícil entender que estoy sólo yo conmigo mismo y mi cabeza?
Se terminó la cordialidad.
Basta.
Siempre igual.
Las decisiones que tomo me embriagan de sorpresa, y dos minutos después estoy de nuevo en el piso.
¿De qué sirve la poesía? ¿De qué sirve la música que nos comparte si no hay intención? ¿Por qué tengo que soportar situaciones repetitivas?
Estas decisiones se toman solas y ya marqué mi límite.
Hoy no más.
Las decisiones que tomo me embriagan de sorpresa, y dos minutos después estoy de nuevo en el piso.
¿De qué sirve la poesía? ¿De qué sirve la música que nos comparte si no hay intención? ¿Por qué tengo que soportar situaciones repetitivas?
Estas decisiones se toman solas y ya marqué mi límite.
Hoy no más.
jueves, 7 de junio de 2012
Come on, put your name on it.
Tan similar, y distinto. No es distancia, es precaución; son términos y condiciones distintas.¿Realmente lo son?
Mi historia parece ser un remake, con flashbacks y flashfowards constantes. Es la solucón, el entender que no controlo lo que pasa a mi alrededor. Que sólo yo puedo controlarme y que sólo yo me puedo controlar. Lo demás es excusa.
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