viernes, 13 de abril de 2012

Un juego nuevo.


            Vamos a jugar un juego que inventé. Se llama: hagamos de cuenta que somos amigos y que está todo bien. Las reglas:

1)    Nos vemos y nos saludamos. (No importa si pienso, mientras te doy un beso en la mejilla, en las ganas que tengo de enterrarme en las sábanas de nuevo con vos).
2)    Podés hablarme de todo lo que te pasa. (A pesar de que no me interesa en lo absoluto saber acerca de tus otr...

            Me ovide cómo seguían las reglas, déjame buscar el cuaderno que dejé encima del escritorio; creo que lo tiré justo antes de tirarme a la cama y pensar (hacer-de-cuenta-que)que estabas acostado al lado mío.

De tiempos y errores (con música incluida).

Said you’re gonna be here in a minute / Sitting in the mirror getting pretty / Gotta look my best if we’re gonna break up / Gotta look my best if we’re gonna break up
      Hay momentos en los que tenés ganas de hacer muchas cosas: salir a bailar, emborracharte, acostarte con medio mundo. Fantaseás con ideas pelotudas todo el tiempo hasta que caés en la realidad. Te dás cuenta de que jugaron con vos, te mintieron y hasta estás seguro que se divirtieron con eso y sin embargo vos querés seguir jugando, porque parece que te quedan muchas vidas todavía.
I can hear you knocking at the front door / And I know exactly what u came for
      Viene otra etapa distinta, en la que te cerrás totalmente. Recalculás y te posicionás en otros lados y entendés que necesitás estar solo para poder entender qué pasó y no volver a repetir ese error. Pasa todo el tiempo después y es un tiempo indefinido. Suele durar hasta que esa canción no te haga acordar más a esa persona, hasta que puedas pensar en una comida sin asociarla directamente a él o hasta que puedas sentarte a ver una peli y no pienses: esta sería una película que podría ver con él. No sabés cuánto va a durar y entonces sólo te queda escuchar música melancólica, reconocer baladas de rock a kilómetros de distancia.
 Trying to say goodbye but it’s hot and heavy / Trying to say goodbye but it’s hot and heavy / You touch me and it’s breaking me down / I’m telling you let’s just give it up and get down
So come on won’t you give me something to remember? / Baby shut your mouth and turn me inside out / Even though we couldn’t last forever, baby / You know what I want right now
      Sabés que es peligroso volver a enterrarte en esas sábanas y tenés ganas de hacerlo. La necesidad de volver a tocar la piel de la otra persona se hace imposible y el peligro está latente, permanentemente. Físico, emocional, irreal. Empezás a dudar de tus propios métodos y de tu inteligencia. Caés en la vorágine de la nada emocional y estás vacío y sólo necesitás volver a estar completo y creés que en una hora de la carnalidad más extrema vas a volver ser quien eras. No se recupera lo perdido, se reemplaza.
Hit me one more time it’s so amazing / How you shook my world and flipped it upside down / You’re the only one who ever drove me crazy'cause you know me inside out
      ¡La recaída! ¿Cómo olvidar la recaída? Recuperás de alguna forma el número de teléfono de esa persona y te encargás de juntar huevos para marcar los dígitos, o esperás hasta que él te mande un mensaje de texto y vos reconozcas el número. Una idiotez del ser humano, pero pasa.
I know that we probably shouldn’t do this / Wake up in the morning feeling stupid / Said that we were done but you’re all up on me

¿Pasa? ¿Cuánto tiempo tengo que quedarme quieto para darme cuenta de que me quiero volver a mover de nuevo?



miércoles, 11 de abril de 2012

La nostalgia tiene sabor a dificultad.


Should've known that you would break my heartYou said we were better off as friends.I mean I took it kinda hardBut I won't make that mistake again.Swear that I've heard it all beforeJust too bad all it was was talk.


          Cuando me di cuenta de que la situación había pasado de amistosa a algo que claramente era más que amistosa inmediatamente tomé mi celular y le mandé a mi mejor amigo el siguiente mensaje: “Nos estamos acariciando, mañana hablamos. No me matés, gil”. Y pasó lo que tenía ganas que pasara. Terminó la película y no había muchas excusas para estar ahí más tiempo, podíamos hablar, como muchas veces hicimos. Si los asiáticos tenían tasas de suicidio más altas, si era cierto que el trabajo dignificaba, si tantas cosas y otros etcéteras. Sacamos la peli y pusimos música. Él había copiado toda la música que yo tenía en el pen drive del auto a su PlayStation. Siempre me hacía chistes sobre eso. En ese momento tenía una carpeta de éxitos latinos románticos en el auto. Uno puede pensar que era para momentos cachondos que de hecho era el chiste que él me hacía, pero no, nada más alejado de la realidad. Esa carpeta estaba ahí para esos momentos a las siete de la madrugada cuando volvía de bailar con mis amigos y amigas, y éstas se volvían locas cantando a todo pulmón las canciones más melancólicas y empalagosas que pudieran existir de Luis Miguel, Sin bandera o Luis Fonzi.
            Escuchábamos el último álbum, en se momento de Lykke Li (es un álbum increíble, realmente fantástico) y seguíamos comiendo chocolatines que habían sobrado de su cumpleaños. La música pasaba y estábamos cada vez más cerca. Sinceramente y por más que trate de acordarme no puedo, no sé en qué momento pasamos de estar sentados, cerca muy cerca, desenvolviendo chocolates a estar acostado abrazado a él. Sinceramente no lo recuerdo y no sé en realidad qué tan importante sea saberlo. De ese pop melódico mezclado con folk pasamos a música en su mejor estado random, mezcla de pop con remixes en clave dubstep de artistas internacionales. Un beso en la mejilla y un abrazo fuerte de su parte. Un beso en la mejilla cerca de sus labios, y una mirada a los ojos. Un beso igual de su parte, y otro mío igual que el anterior. Nunca di el primer beso, siempre dejé que el otro fuera el que se tirara primero. Me besó, nos besamos.
            De estar acostados en esa posición incómoda pero cariñosa y confortable pasamos a estar sentados besándonos, enfrentados. Besos lindos, besos violentos, con ganas, había esperado mucho tiempo para sentir algo así. Tanta adrenalina sentí en ese momento que todavía me cuesta recordarlo. Porque siento que quiero repetirlo, tengo ganas de volver a saludarlo por primera vez en la casa de Germán, tengo ganas de volver a verlo por segunda vez en ese restaurant cuando no era más que un conocido que me pagó la cena porque le caía bien, tengo ganas de volver a verlo esa noche bailando en el boliche y tomarme esa cerveza con él, tengo ganas de que vuelva a pasar todo lo que viví con él. Con otro desenlace, por supuesto, pero sería un crimen a la vida misma y a la decencia de mis sueños que eso pasara, porque las cosas son como son hoy con él y parte de eso es mi historia, es la suya y la nuestra. Nos besábamos con muchas ganas.
            De estar enfrentados me subí encima de sus piernas y lo presioné contra mí mientras le mordía los labios y él tenía sus manos en mi espalda. Nos besábamos de una forma muy particular. Hasta ese momento yo no había sentido nunca esa necesidad imperante de descubrir cada centímetro, cada parte de los labios de otra persona. Con él tenía ganas de hacerlo, necesitaba descubrir cada fisura en sus labios, cada movimiento de su mandíbula; acallar cada gemido silencioso que salía de su boca y respirar cada bostezo de alegría que tenía.  Estaba excitado y mucho. Había pasado mucho tiempo desde que alguien me había hecho sentir así. Tenía ganas de arrancarle la ropa, no sacársela. Quería tenerlo más cerca, sentir su piel, saber cómo era su cuerpo debajo de esas bermudas y esa remera. Tenía ganas de verlo, de sentirlo mío. Tenía ganas de que me viera, que me sintiera suyo. No era coger, era algo más y no he podido, hasta ahora, definirlo bien. 

viernes, 6 de abril de 2012

Al principio música, y música fue después. (Primero)


Hold me like your money, tell me that you love me.

Y es eso, nada más. La nada misma porque no quiero que haya nada. Horas matutinas y sigo acá, dando vueltas sobre mí mismo, diciéndome que en realidad sí pasó y no quedó sólo en lo que tengo por ilusión (no es real).

No es la música en realidad, es lo que la música representa. Siempre fui un apasionado de los sonidos, desde chico me criaron así. Mi vieja con su música de afuera y mi papá cantando con todos sus pulmones canciones más de acá, cerquita del río.

Es arte, siempre es arte. Lo estético y lo que no es arte siempre se juntan. Mis sueños y yo, mis estadísticas y todo lo que eso genera. Mis pensamientos y la música siempre se fusionan. Soy yo, siempre igual y no me disgusta; dramatizo.

Y yo no te puedo decir por qué me duele tanto estar enamorado de una de arte, porque después de todo nada es indestructible. En español es menos romántico. "Falling in love" implica algo que se pierde; el equilibrio tal vez. "Enamorarse" no tiene punto de comparación con decir "I'm falling in love" son distintos conceptos y me gusta más el segundo.

La música, siempre en inglés, porque así me crié, así crecí y así quiero seguir. (Y quiero seguir repitiendo el así, porque tiene muchas connotaciones.) Y estoy justo a tu lado, como un ladrón contemplando la obra de arte y te puedo decir que duele mucho enamorarse de una obra de arte. Una obra de arte mía. Una obra de arte de los dos. Una obra de arte de vos, pero más de mí, insisto. (No vas a leer esto, así que dejamos el vos afuera y metemos a la tercera persona del singular, suena más bonito y creíble.)

Música, arte y placer. Vuelvo a lo mismo. Café, nicotina y música. Arte. Yo, vos. Vos y yo. Él, perdón; él. Vuelvo a lo mismo, y me gusta pecar.

Hold me like your money, tell me that you LOVED me.

martes, 3 de abril de 2012

Canciones I

Ni derecha ni izquierda. No es derecho ni izquierdo. Nada.

Al mismo tiempo pienso si es desilusión o inercia, traducida como estupor. No sé si es legal o no, tal vez sí. Son fotos que se repiten una y otra vez en mi cabeza, como una película; como una presentación. Y la música que empieza y termina, y vuelve a empezar y sigue sonando.

Son canciones conocidas, que sé de memoria.

“Más fuerte que las sirenas, más fuerte que las campanas.

Más dulce que el cielo y más caliente que el infierno.”

¿Sirve de algo comparar? ¿Tiene sentido recordar cómo me sentía cuando dormía acompañado ahora que estoy solo y sé que sólo me queda este cuerpo mío como compañía? ¿De qué me sirve acordarme cómo se sentía cada célula que tengo adentro cada vez que estaba desnudo con él, en él, con él en mí? ¿Sirve pensar una y otra vez lo que le diría si se que no tengo que volver a dirigir mis palabras hacia ese intento de amor? ¿De qué me sirve saber que no estoy bien y que parte de lo que siento es porque siempre quise jugar al amor cuando no conocía las reglas?

Love is an exercise in always telling lies,

In always breaking hearts,

In changing body parts.

Y es justo eso, la misma música que me hizo caer profundo dentro de lo que pensé que era su corazón, y no, era sólo el abismo de nada, porque fui nada pero fue todo.

jueves, 15 de marzo de 2012

La perfección. ¿La perfección?









"We all forget to sleep.

Everybody skips a beat.

We all go off the track.

Everybody breaks a glass."

Nunca doy el primer beso.
Nunca hablo.
Nunca estoy al principio de nada.
Nunca.
Siempre guío.
Siempre doy más de lo que espero recibir.
Siempre grito cuando quiero.
Nunca me callo.
Siempre digo que sí. Nunca sigo si no tengo ganas.

Nunca doy el primer beso. (Siempre lo consigo.)
Nunca hablo. (Hasta que hablan y no cierro la boca.)
Nunca estoy al principio de nada. (Y siempre pongo el punto final.)
Nunca. (Siempre.)
Siempre guío. (Una vez que el otro se dio cuenta de que ceder era la única opción.)
Siempre doy más de lo que espero recibir. (Hasta que me doy cuenta que eso va escrito entre comillas porque es parte de la estrategia, de la pantomima.)
Siempre grito cuando quiero. (Siempre grito cuando quiero y me gusta.)
Nunca me callo. (Me enfrento y me callo; lidero y hablo.)
Siempre digo que sí. Nunca sigo si tengo ganas. (No me importa más el otro, soy yo y ahí se terminan mis intenciones.)


HISTORIA II Nunca doy el primer beso. (No di el primer beso.)
Nunca hablo. (Hablé hasta que no quise hablar.)
Nunca estoy al principio de nada. (Estuve y seguiré estando.)
Nunca. (Siempre.)
Siempre guío. (Siempre lo hice.)
Siempre doy más de lo que espero recibir. (Dimos por igual.)
Siempre grito cuando quiero. (Siempre grité y gritaron conmigo.)
Nunca me callo. (Nunca me callé.)
Siempre digo que sí. Nunca sigo si no tengo ganas. (Exacto.)

HISTORIA IV Nunca doy el primer beso. (Di el primer beso.)
Nunca hablo. (Hablé, hablé, me callé mucho tiempo y acá estoy, hablando de nuevo.)
Nunca estoy al principio de nada. (No estuve al prinicipio y no estuve al final.)
Nunca. (Nunca.)
Siempre guío. (Sí, guié.)
Siempre doy más de lo que espero recibir. (No estoy seguro todavía.)
Siempre grito cuando quiero. (Grité cuando quise, él gritó cuando necesitó.)
Nunca me callo. (Me callé, lo suficiente.)
Siempre digo que sí. Nunca sigo si no tengo ganas. (Nunca.)

HISTORIA V
Nunca doy el primer beso. (No di el primer beso.)
Nunca hablo. (No hablé, nunca.)
Nunca estoy al principio de nada. (Estuve y no sirvió.)
Nunca. (NUNCA.)
Siempre guío. (No lo sé.)
Siempre doy más de lo que espero recibir. (Mucho más, ¿de quién?)
Siempre grito cuando quiero. (Pude pero me silencié.)
Nunca me callo. (Siempre.)
Siempre digo que sí. Nunca sigo si no tengo ganas. (No lo se.)

HISTORIA VI
Nunca doy el primer beso. (Fue una competencia de quién cedía primero.)
Nunca hablo. (Hablé mucho y quiero seguir hablando.)
Nunca estoy al principio de nada. (Estuve siempre.)
Nunca. (Siempre. Nunca. Tal vez.)
Siempre guío. (Me enfrenté y no se quién guió a quién. ¿Lo seguimos debatiendo?)
Siempre doy más de lo que espero recibir. (En realidad, no lo sé.)
Siempre grito cuando quiero. (SIEMPRE.)
Nunca me callo. (No se si pude y no fui escuchado o fui lo suficientemente listo para callar y hablar al mismo tiempo.)
Siempre digo que sí. Nunca sigo si no tengo ganas. (No me pasó. ¿Lo seguimos debatiendo?)

MÁS DE 5 HISTORIAS JUNTAS.
Hola. A las 5pm. Hola. Sí. Chau.



viernes, 2 de marzo de 2012


If I said my heart was beating loud, if we could escape the crowd somehow, if I said I want your body now would you hold it against me?

Turn the lights out, this shit is way too fucking bright. Wanna poke my eyes out if you wanna mess with my eyesight. Just let me get my head right: "where the hell am I? Who are you?
What'd we do last night?"

Nothing about you is typical, nothing about you is predictable. You got me all twisted and confused, it's so you.

Maybe I shouldn't given in but I just couldn't fight.