jueves, 20 de diciembre de 2012

Damn it, Janet.

Y sigue así. Tal cual no esperaba. El control total y absoluto de mi plan. El control total y absoluto de mi caos. Mañana no es, porque ya es.

5.50am y sigo despierto. La banda sonora de The Rocky Horror Picture Show es algo que vale, al menos por ahora.

Una cita el viernes que no se dió y ahora otro planes. Gracias por estar. No, de nada.

domingo, 4 de noviembre de 2012

6am, y no tengo botellas vacías.

Y acá estoy. Son las 6 de la mañana, el sol se asoma; faltan unas horas para que salga. ¿Y yo acá? ¿Qué hago?

Estoy tomando un café, solo.

Estoy fumando un pucho, solo.

Estoy escuchando música, solo.

Y acá yo. Vos allá, acostado con alguien, seguro. Y está bien. ¿Por qué me cuesta darme cuenta de que me doy cuenta de cómo son las cosas?

Te juro que traté de armar un triángulo, un diálogo, un cuadrado y no me salió. No tuve los huevos suficientes para empezar a dibujar. Sólo preguntas al aire. Me cuesta confundir tu línea de amistad con la mía. No quiero diferenciar nuestra relación. ¿Por qué sí? ¿Por qué no?

¿Por qué siento eso? Porque extraño a quien no tengo que extrañar; es por eso. Me cansé. No quiero más baladas pop, por eso ahora escucho a Grace Jones dibujando en un papel balnco un figura negra mientras habla acerca de los malestares del capitalismo y todos sus matices.

Hasta mañana. No quiero.

lunes, 22 de octubre de 2012

Promesas cumplidas.

Por suerte, ya no soy más esa sombra de lo que vos querías que fuera. Ahora ya no tengo que buscar clasificados ni encontrar una idea que no te contenga. Ya no soy ni sombra ni dolor. Vos dolés por vos mismo y punto.

No perdí nada; tu pérdida no fue tal. El drama que busqué se formó de verdad, y ahora no soy más parte del rol protagónico de tu historia, contada por mí.

Yo solo. Sólo yo.

No vas a volver por mí, ni querría que lo hicieras.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Cuentos de hadas. (Cuentos de sapos).

Los cuentos no siempre son basados en la realidad. No todos los finales son felices, ni todas las princesas encuentran a los príncipes, ni todos los príncipes son azules. No todas las familias se quieren, y no todos los amigos están siempre.

Somos seres imperfectos, descreídos, itinerantes, desastrosos. A veces el príncipe puede ser verde, y la familia ser más grande de lo que pensamos. A veces nuestra nariz es más grande que el paisaje, y literalmente, no podemos ver más allá.

Somos seres desastrosos, imperfectos. Las relaciones humanas pueden durar toda una vida, pero no necesariamente. No es patognomónico del ser humano el ser feliz; pero puede ser una consecuencia.
La felicidad es siempre una consecuencia; SIEMPRE.

Somos felices cuando entendemos nuestra historia y podemos leerla sin que nos duela. Reescribir es imposible. La máquina del tiempo no existe. Las heridas sanan con el tiempo, y esa canción que te hacía llorar hoy no te mueve un pelo.

Los seres humanos somos incomprensibles.


Una película compartida puede valer más que mil palabras y millones de charlas con profundidad aparente. Hoy soy feliz por ser una consecuencia, y no una casualidad.

Me gusta ser yo mismo, hoy.


jueves, 13 de septiembre de 2012

Cicatriz.

Dicen que una cicatriz es algo bueno. Significa que pasaste por algo; tu cuerpo quedó marcado. Me gusta pensar que es cierto, que es parte del proceso de vivir. Si tengo una lastimadura en la mano es porque la usé para hacer algo. Si tengo una cicatriz en el cuello, debajo de la cabeza es porque fui niño y me reventé el cráneo contra una columna, mientras jugaba. Y otras mas, de intervenciones quirúrgicas, que eran necesarias; sacaron algo malo y ahora tengo la piel manchada en esas zonas.

¿Qué pasa cuando la cicatriz es interna? ¿Cuándo no se ve porque el alma es la que está cicatrizando? Cuando tenés una lesión en eso tan poco tangible y tan importante, ¿cómo sanás?

Si fuera física la cuestión, con un par de semanas y teniendo cuidado, es muy fácil. pero esto no es físico, es sobrenatural, infra o supra humano. tengo una cicatriz que todavía no cierra, y no sé cuánto tiempo tarde en hacerlo.

¿Cómo la cuido para que no se infecte? ¿Qué hago para que no se abra más? ¿Cómo hago para prevenir a mi alma de que no la vuelvan a lastimar?

Ya perdí la capacidad de escribir bien. Lo reconozco.

Hoy no pensé en todo el día, hasta ahora. Me doy cuenta de que el stress de haberte tenido en mi vida es peor de lo que pensaba, y no hay medicación que me borre la memoria. Esto significa que tengo que procesarlo y asumir la realidad. Cuando lo intelegible se hace presente de forma física y te cuesta caminar, o te ponés pálido... es malo, ¿no?




sábado, 1 de septiembre de 2012

Un enrosque (2).

Una noche con vos igualaba un café muy cargado a la mañana siguiente. Siempre café, nunca te ni mate. ¡Y las risas! Tus ridiculeces matutinas y tus chistes mientras molías el café y me pedías que sacara las tazas.

Sentir tu olor en mi remera, porque tenías uno muy particular.Y un mensaje tuyo diciendo lo mismo de mí, de mi olor y de tu remera. Todavía sigo evitando relacionarme con gente que use tu perfume; me trae risas personales y confidentes, pero luego sigue el llanto y la ira.

Eramos una sola espalda, y un solo torso cuando dormíamos juntos. Y usar tu vientre como techo no me molestaba; que usaras mi espalda como tu piso, tampoco. Y las luces apagadas hacían que tu cara tuviera otros ángulos distintos a los que mostrabas a la luz. Una lástima haberme dado cuenta de tus dos caras mucho tiempo después.

Un enrosque (1).

 "¿Te quedás a dormir? Quiero que te quedés a dormir conmigo."

Esa noche no dormí solo, físicamente lo estaba; pero no pude pegar un ojo en toda la noche. Tenías una mirada muy especial, de esas que se quedan grabadas por mucho tiempo.

Y tu cara de fragilidad, ese es otro tema aparte.